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Golpeados por la pandemia, 4 grandes locales comerciales bajaron sus persianas

En el 2021 el comercio sanjuanino se vio golpeado por el cierre definitivo de 4 grandes locales que llevaban en San Juan más de 20 años.

El 2021 quedará marcado como el año en el que las persiana se bajaron de 4 grandes locales comerciales que se encontraban arraigados en el corazón de San Juan. Se trata de Falabella, Garbarino, Famularo y Ribeiro, 3 de las cuales eran cadenas nacionales que no lograron superar los golpes de la crisis económica.

El primero en cerrar sus puertas fue Famularo. La histórica casa que estuvo en San Juan más de 30 años bajó sus persianas después de 2 meses de liquidación de sus prendas. El 1 de marzo fue el día clave después de haber sido vendida la tienda a la cadena Balbi que tiene sucursales en varios puntos del país. En esta ocasión los empleados fueron absorbidos por esta empresa que mantuvo la estética del local anterior.

El segundo en bajar sus persianas fue Falabella. En febrero pasado, la cadena chilena había anunciado que se iba definitivamente de la Argentina y las tiendas que aún quedaban abiertas iban a funcionar hasta marzo. La noticia conmocionó a la provincia porque fueron 25 años de vinculación con San Juan. Para algunos de los trabajadores fue el primer trabajo, para otros el que les permitió fortalecer una familia, por eso al momento de decir adiós, los empleados hicieron un abrazo simbólico y levantaron un cartel con el cartel de «Gracias Falabella». Eso fue el miércoles 31 de marzo, 4 días después del cierre definitivo.

El tercero en quebrar con la crisis y bajar sus persianas fue Ribeiro. El local de venta de electrodomésticos, que permaneció en San Juan por casi 2 décadas, se fue de la provincia en un clima de mucha incertidumbre para los trabajadores. Es que la empresa propuso al ministerio de Trabajo de la Nación que los empleados pasaran a trabajar durante el transcurso de 6 meses bajo un esquema de media jornada. Durante este periodo quedó establecido el pago de un salario proporcional a las horas trabajadas. Finalmente el local cerró definitivamente.

El último en decir adiós fue Garbarino pero en un contexto más convulsionado y cuya repercusión aún sigue vigente, ya que los empleados no cobraron indemnización y aún esperan que se les pague la deuda de varios meses por el trabajo cumplido. El día del cierre fue el 17 de agosto en el local de la peatonal y poco más de 2 meses después, el 1 de noviembre, bajó las persianas el del HiperLibertad. En total 45 empleados quedaron sin trabajo y en una situación de pura incertidumbre.