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El Gobierno de Petro retomará el diálogo de paz con el ELN

El Gobierno de Petro retomará el diálogo de paz con el ELN

El primer comandante del ELN Antonio Garca L y el Comisionado para la Paz del gobierno colombiano Danilo Rueda Foto AFP
El primer comandante del ELN, Antonio García (L), y el Comisionado para la Paz del gobierno colombiano, Danilo Rueda. / Foto: AFP.

El Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla reconocida como tal en el país, retomarán el mes próximo las negociaciones en busca de un acuerdo de paz, más de tres años después de que se rompiera el intento anterior, bajo la presidencia de Iván Duque, pero en esta ocasión sobre la base de los avances ya firmados antes y con “la participación de la sociedad” como elemento “esencial del proceso”.
Un primer entendimiento de apenas tres puntos sentó las bases de las futuras conversaciones: reinstalar la mesa de conversaciones con sus respectivas delegaciones; retomar el conjunto de los acuerdos y avances logrados desde la firma de la agenda de marzo de 2016; y reabrir el diálogo después de la primera semana de noviembre.
El anuncio oficial se hizo hoy en Caracas, y sentó en una misma mesa al alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda; a los dos máximos jefes del ELN, Antonio García y Pablo Beltrán; a representantes de Cuba, Venezuela y Noruega, los tres países garantes del proceso, y al jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz Massieu.
A esa cuidada puesta en escena –una mesa en U al aire libre en la Casa Cultural Aquiles Nazoa, manteles blancos- le siguió un mensaje del presidente Gustavo Petro que oficializó el hecho: "Desde Caracas se reanudan los diálogos de paz oficialmente entre nuestro gobierno y el ELN, junto a los países garantes”, escribió el mandatario en su cuenta de la red Twitter.
El texto difundido subraya que para el Ejecutivo y para la guerrilla “la participación de la sociedad en este proceso es esencial en los cambios que necesita Colombia para construir la paz" y agradece el “compromiso inquebrantable” de los países que acompañarán las gestiones, en sedes rotativas entre las tres naciones garantes.
Más allá de algunas declaraciones que exhibían que el acercamiento estaba en marcha, fue el regreso a Caracas de la delegación de comandantes del ELN desde La Habana, el domingo último, lo que permitió especular con un avance importante en las conversaciones.
El Gobierno de Petro había levantado antes las órdenes de extradición que pesaban sobre los jefes negociadores desde la presidencia de Duque.

Desde Caracas se reanudan los diálogos de paz oficialmente entre nuestro gobierno y el ELN, junto a los paises garantes de Venezuela, Cuba y Noruega. pic.twitter.com/FVZnyKJ8IX

— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 4, 2022

Apenas asumió el mandatario de izquierda, en agosto pasado, se volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de conversaciones con el ELN para tratar de llegar a un acuerdo similar al firmado en 2016 con las FARC.
Surgido en 1964, casi en simultáneo con la fundación de las disueltas FARC, el ELN aceptó negociar con el gobierno del luego premio Nobel de Paz, el entonces gobernante Juan Manuel Santos, primero en Quito y luego en Cuba.
Sin embargo, el gobierno de Duque interrumpió las conversaciones en 2019 tras el ataque con coche bomba contra una escuela de cadetes de la policía en Bogotá, que dejó 22 muertos, además del agresor.
Después, Duque reclamó a La Habana, sin éxito, que entregara a los delegados insurgentes para procesarlos por terrorismo, lo que deterioró las relaciones entre ambos países.
"Las nuevas circunstancias políticas de Colombia han permitido reiniciar las negociaciones. La confianza que tenemos ahora es que hay un viraje en la política de paz", dijo García, quien evaluó que "lo más importante no es negar los conflictos, sino saber tratarlos”.
Casi como recordatorio de una queja de hace semanas de parte del ELN, sobre la participación en el proceso de “paz total” de organizaciones de otro tipo, García advirtió hoy que “hay grupos armados que responden a otras causales que no son el movimiento social".
El comisionado Rueda, en tanto, aclaró que Venezuela, Cuba y Noruega no serán "intermediarios", sino "garantes", porque "lo que se acuerde será entre las partes".
"Hemos cumplido con los protocolos y hemos cumplido con lo que el Gobierno colombiano suscribió. Esto genera confianza para que se vea el diálogo no como retórica, sino como un cambio", celebró, y puso como ejemplo de la marcha de las gestiones que "hay evidencia del desescalamiento de sus actuaciones (del ELN) en variados territorios".
Respecto de la chance de un cese del fuego, Rueda explicó que se está “en una fase de construcción de confianza” y dio por hecho que “en el momento en que se llegue a un acuerdo en el reinicio, la sociedad colombiana conocerá los avances en esa materia".
En nombre de las Naciones Unidas, Ruiz Massieu festejó en Twitter: “Saludo el anuncio de la reanudación de diálogo entre el Gobierno de Colombia y el ELN, clave para profundizar la paz en el país. Desde la ONU reafirmamos nuestra disposición en apoyar el diálogo y la implementación de acuerdos alcanzados”.
La mención a que las conversaciones se retomarán desde lo ya acordado en el proceso anterior obligará a complementar el punto 1, titulado “Participación de la sociedad en la construcción de paz”, con los diálogos regionales vinculantes que ya encaró el Ejecutivo de Petro.
García reseñó que el proceso que reinicia hoy tiene una historia de 10 años, porque comenzó en agosto de 2012.
“Llevamos tres presidentes; vamos para un cuarto. Pero ese es el ritmo de las negociaciones, y no por negligencia del ELN”, dijo, y remarcó que la organización está “abierta a discutir el tema de las armas, a discutirlo en la mesa”, pero instó a “hablar también de las armas del Estado, de cómo las usa y contra quiénes”.
Más allá de la presencia de sus delegados en Caracas, Cuba dio la bienvenida a la reinstalación de la mesa de conversaciones y prometió que “continuará apoyando y contribuyendo, de conjunto con los países garantes, las negociaciones”.
Para la isla, el diálogo aparece como “una oportunidad” para un pueblo que “merece la paz y encontrará los caminos para alcanzarla".